25 julio 2011

Chile requiere una Nueva Constitución

Marcelo Díaz


En paralelo a las emocionantes y masivas protestas de los últimos
meses -expresión evidente del enorme descontento de la ciudadanía-
comunidades, etnias y organizaciones sociales están recurriendo
permanente a la justicia o al Congreso Nacional,  a fin de conseguir
amparo y resguardo a derechos que muchas veces damos por obvios, sea
por estar establecidos en la Constitución, sea porque están contenidos
en Tratados Internacionales.


Legos y no legos, damos por supuesto que tenemos garantizados
constitucionalmente derechos de capital importancia, tales como el de
vivir en un medio ambiente libre de contaminación; no ser
discriminados por orientación sexual, género o etnia; a tener una
educación,  obligatoria,  gratuita, laica y de excelencia; entre
muchas otras.


Lamentablemente, esto no está ni cerca de ser así.


La aprobación de HidroAysén y otros proyectos depredadores del medio
ambiente, un sistema de financiamiento de la educación basado en el
lucro o las discriminaciones arbitrarias -ratificada por el Tribunal
Constitucional- en materia de post-natal, evidencian las debilidades
de nuestra institucionalidad, sea para brindar amparo a las garantías
constitucionales sea, simplemente, para evitar que una norma o
autoridad de jerarquía inferior, vulnere nuestros derechos
fundamentales.


Si consideramos, además, la ilegitimidad de origen de la Constitución
Política vigente y la convivencia dentro de ella de estos derechos
fundamentales -básicamente decorativos-con una serie de normas,
elevadas a rango constitucional, cuyo único norte es garantizar la
invariabilidad, ad eternum, del cuerpo constitucional que nos legara
una dictadura horrorosa y vergonzante, podemos hablar de que estamos
en presencia de una parálisis o crisis constitucional.


La carta fundamental chilena está, indignantemente, blindada por
normas que coartan la participación política, trampas legislativas,
quórums imposibles, controles constitucionales, cuyo único norte,
parece ser, reducir la expresión de la voluntad soberana,
exclusivamente, a elecciones y plebiscitos, éstos últimos limitados a
casos de laboratorio que explican porque nunca han sido convocados. Y
sabemos que el sistema electoral chileno no contribuye a que en estas
instancias se desborde la diversidad, la pluralidad de valores, ideas,
creencias y esperanzas que han encarnado – huérfanos de apoyo
político- los estudiantes, los defensores de bosques y ríos, los que
han marchado por la igualdad de derechos.


Requerimos una nueva Constitución. En verdad, la hemos requerido desde siempre.


Si hay un hilo conductor, una quimera, una epopeya que ha
caracterizado la Historia de este país ha sido el requerimiento de los
excluidos por ser considerados como parte de un poder constituyente.


Se intentó el año 1828, con la hermosa constitución liberal de José
Joaquín de  Mora. Entre 1833 y 1924 distintos partidos y visiones
políticas fueron tomando el relevo para limitar el poder omnímodo de
la oligarquía y recuperar parte de lo robado al pueblo en Lircay.


La Constitución del 25, que nos rigió hasta que las llamas consumieran
La Moneda, fue impulsada por una Asamblea autoconvocada por obreros,
gremios y estudiantes, que luego fuera traicionada por los mismos que
se han autoasignado el poder constituyente desde siempre.


Como se ve, la demanda y los intentos por llevar adelante una
instancia participativa, democrática y pluralista donde se defina
colectiva y democráticamente las reglas básicas de nuestra convivencia
no han estado ajena a nuestra historia.


Tampoco lo están hoy en la esfera de las aspiraciones de otras
naciones. Países de regímenes tan disimiles, como Colombia y Venezuela
han concluido exitosamente sus procesos constituyentes, mientras que
Islandia se apresta a vivir este proceso validando a las redes
sociales como instrumento formal de expresión de la voluntad soberana.


¿Seguiremos, entonces, los chilenos constituyéndonos en la excepción,
en un caso patético -incluso objeto de estudio- de anquilosamiento
jurídico-institucional, de desconfianza en la voluntad popular?


¿Sumaremos a nuestros blasones de haber sido de los últimos países en
contar con Ley de Divorcio, Institucionalidad Ambiental o impuestos a
quienes se hacen de nuestra riqueza minera, el dudoso honor de
permitir que sigan envejeciendo y apoltronándose normas que
representan la particular visión de un puñado de personas, de hace ya
más de 30 años?.


Diez diputados de la oposición, en representación de muchos otros
parlamentarios y, especialmente, de miles de ciudadanos, no estamos
dispuestos a ello y hemos dado un primer paso, presentando un proyecto
de reforma constitucional que permita iniciar un proceso de Asamblea
Constituyente en Chile.


Nuestra propuesta es simple: que se pueda convocar a una Asamblea
Constituyente mediante una ley aprobada por la mayoría de los
Diputados y Senadores en ejercicio o por la iniciativa de al menos
quinientas mil firmas de ciudadanos. Asimismo, proponemos que la nueva
Constitución, redactada por la Asamblea, sea ratificada, mediante
plebiscito, por la mayoría absoluta de los sufragios válidamente
emitidos (Boletín 7792-07).


Se ha abierto una pequeña puerta, pero necesitaremos todas las
voluntades, toda la creatividad, toda la persistencia que hemos visto
en tanto héroe anónimo en las calles, colegios, universidades y plazas
de nuestro país, para evitar que se cierre.


Atendido los elevados quórums necesarios para aprobar esta reforma
constitucional es ilusorio pensar que será posible sacarla adelante
simplemente empujando su tramitación legislativa del modo habitual en
el Congreso. No veo razón para que aquellos que detentan el poder de
veto y el control de los cambios en Chile los entreguen así sin más.
Será necesario escribir una y mil cartas, firmar peticiones hasta que
seamos millones, y levantar la demanda de la Asamblea Constituyente en
todas y cada una de las movilizaciones por un Chile más justo y
democrático.


Tal vez no se logre pronto, quizás devenga en un asunto generacional,
en algo que se trasmite de padres a hijos.


Pero al menos hemos comenzado y depende sólo de nosotros que avance.
 Marcelo Díaz es Diputado de la República.

Te invitamos a adherir la "Carta por una Nueva Constitución para Chile" firmando aquí. Si eres representante legal de una organización social, puedes adherir también a la "Carta abierta de los pueblos y movimientos sociales por una Nueva Constitución para Chile" firmando aquí.

20 julio 2011

Carta por una Nueva Constitución para Chile

Señor Sebastián Piñera Echenique
Presidente de la República de Chile

Señor Guido Girardi Lavín
Presidente del Senado de Chile

Señor Patricio Melero Abaroa
Presidente de la Cámara de Diputados de Chile

Señor Milton Juica Arancibia
Presidente de la Corte Suprema de Chile

De nuestra consideración,

Las ciudadanas y ciudadanos del Estado de Chile queremos una nueva Constitución, una que lleve la firma de todas y todos. 

Queremos una nueva Constitución porque tenemos la convicción que nuestra carta magna debe estar legitimada por cada una de las ciudadanas y ciudadanos de Chile, construida en común a través de procedimientos abiertos e informados que permitan el diálogo y el intercambio de opiniones y que la propuesta final sea sometida a la voluntad soberana del pueblo a través de un plebiscito. 

Queremos una nueva Constitución porque queremos un país más equitativo y justo, y para ello requerimos construir un marco institucional que nos represente a todas y todos, que promueva la democracia, la transparencia, el pluralismo, el bienestar general, los derechos sociales y la participación ciudadana como ejes orientadores de nuestra convivencia.

Queremos una nueva Constitución porque consideramos que la vigente, cuya estructura principal fue definida cuando en nuestro país los derechos civiles esenciales no eran respetados, no representa a la sociedad chilena actual

Queremos una nueva Constitución porque necesitamos reencontrarnos y para ello es fundamental se reconozcan, escuchen y recojan las demandas que se expresan con fuerza y convicción en las múltiples manifestaciones de malestar que hoy recorren Chile. 

Queremos una nueva Constitución porque tenemos una deuda con las futuras generaciones, y es nuestra responsabilidad como ciudadanas y ciudadanos hacernos cargo de nuestro devenir, construyendo entre todos el camino que queremos recorrer.

Es por lo anterior que solicitamos a ustedes, como máximas autoridades del Estado de Chile, que inviten a la ciudadanía a la apertura de un proceso constituyente que culmine con una nueva Constitución para nuestro país, para nosotros y nuestras hijas e hijos. 

Atentamente,
Las y los abajo firmantes.
 

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18 julio 2011

Diputados de todas las bancadas de oposición presentaron un proyecto de ley de reforma constitucional para convocar a Asamblea Constituyente

La iniciativa del diputado PS Marcelo Díaz, tiene el propósito de generar las condiciones para que Chile cuente con una Constitución “plenamente democrática” y que “refleje fielmente las aspiraciones y demandas de los ciudadanos”.

El proyecto de ley de reforma constitucional para convocar a una Asamblea Constituyente fue presentado este jueves en la oficina de partes de la cámara, contando con el pleno respaldo de toda la Bancada Socialista. Pero también fue suscrito por los jefes de las bancadas de la DC, Aldo Cornejo, del PPD, Pepe Auth, del PC, Guillermo Teillier y del PS, Alfonso De Urresti. Además de la subjefe de la bancada del PRI, Alejandra Sepúlveda, del diputado radical, Marcos Espinosa, del diputado Independiente Sergio Aguiló, el timonel del PS, diputado Osvaldo Andrade y el diputado Marcelo Schilling.

Según explicó el diputado Díaz, autor de la iniciativa, la propuesta busca convocar a una Reforma Constitucional por la vía de una ley de quórum calificado en el Parlamento o por la presentación de 500 mil firmas de ciudadanos. Una vez aprobada la Asamblea Constituyente, se debería aprobar una nueva Constitución, la cual, según el parlamentario, “será plenamente democrática” y de “origen legítimo”. Así como también “deberá reflejar de manera fiel las aspiraciones constitucionales de los chilenos, respondiendo de paso a las principales demandas de los ciudadanos”.

El diputado Díaz recalcó que “no sólo queremos más participación, sino también un sistema político que se haga cargo de poner término a las profundas desigualdades que hay en Chile”. Además, agregó que “estamos convencidos que Chile vive una parálisis constitucional y llegó la hora de que nuestro país cuente con una constitución auténticamente democrática y no hay otro mecanismo que una Asamblea Constituyente”.

En la oportunidad, la subjefe de la Bancada del PRI, Alejandra Sepúlveda planteó que “hoy la ciudadanía nos están demandando una participación mayor, tanto en reformas constitucionales, como en la reforma a la educación y el lucho. Ya que no hemos podido hacerlo en estas cuatro paredes del Congreso, queremos que la ciudadanía defina una nueva constitución y esperamos aprobarla en el Parlamento”, indicó.

En tanto, el timonel del PC, diputado Guillermo Teillier señaló que este proyecto responde a un espíritu democratizador como el que ha estado presente en la presentación de otros proyectos, como la nacionalización del cobre, las reformas al sistema electoral y el plebiscito.

“Hoy se propone una Asamblea Constituyente que es la antesala para tener una nueva constitución y si fuéramos capaces como parlamento de dar estos pasos, indudablemente que nos estaríamos acercando mucho más al sentir ciudadano y podríamos revertir la lejanía con esta institución, porque  no responde a las expectativas ciudadanas y creo que estos pasos van a servir para eso y elevar el papel que realmente debe jugar en nuestro país”, aseveró Teillier.

Por su parte, el diputado PPD Pepe Auth, sostuvo que “buena parte de los problemas que tiene Chile en materia de educación, salud, desarrollo regional, y acción productiva del Estado, entre otros, tienen que ver con la Constitución, y el problema de nuestra Constitución es su pecado original, ya que fue generada entre cuatro paredes a espaldas de la ciudadanía”.

“El concepto de fondo que está planteado esta reforma, es que las Constituciones son el marco de referencia que guía a los países, y por lo tanto, tienen que ser decididas democráticamente por toda la ciudadanía, permitiendo que se pueda abrir paso a una generación democrática de una nueva Constitución”, afirmó Auth.

02 julio 2011

Chile: 200 años sin una constitución legitimada por la ciudadanía

Por Mariel Rubio

Una Constitución Política  puede definirse como un cuerpo normativo que establece principios y valores que rigen el ordenamiento jurídico de un estado, otorgándole un marco legal para regular las relaciones entre el estado, sus poderes y los ciudadanos. De lo anterior se desprende también que es la forma de plantear explícitamente el pacto que hay entre el pueblo y quienes lo representan en función del poder soberano delegado en ellos por los ciudadanos.
 
Teniendo en mente la anterior definición, es paradójico que  Chile, un país que se jacta de ser republicano, en doscientos años ninguna de sus tres constituciones más importantes haya nacido fruto del consenso democrático ciudadano, sino que muy por el contrario fueron escritas entre cuatro paredes, legalizadas pero jamás legitimadas.
 
La Constitución de 1833 ha sido la de mayor duración en Chile y respondió a una coyuntura política donde la elite, dividida entre pipiolos, pelucones y estanqueros zanjó los destinos de Chile hasta bien entrado el siglo XX.
 
Tras la batalla de Lircay (17 de abril de 1830), el bando pipiolo fue desplazado del poder  y pelucones y estanqueros se impusieron militar y políticamente. Si bien el presidente era José Joaquín Prieto, era Diego Portales quien movía los hilos de la política. En ese contexto se enmarca la redacción de una nueva constitución, una donde lo que importaba era el cargo de presidente y no quien lo detentara y donde su palabra era la ley. 
 
Se convocó entonces a la “Gran Convención” para discutir el nuevo texto legal. Este grupo estaba formado por 16 diputados en ejercicio y 20 ciudadanos, de los cuales sólo 6 no estaban vinculados directamente al congreso. Si bien el concepto de ciudadanía para la primera mitad del siglo XIX que excluía a las mujeres era aceptado para la época, el carácter censitario del ciudadano plasmado por Mariano Egaña, excluía a los analfabetos -una gran mayoría de los habitantes-, a quienes no tuvieran propiedades y que tuvieran cierto nivel de renta. Por lo tanto, para esta Constitución y el Chile portaliano, la ciudadanía se remitía a la elite. Conclusión, nuestra primera gran constitución nació de un puñado de hombres de la más pura elite política decimonónica. 
 
El siglo XX pilló a Chile en medio de la denominada “cuestión social” y un sistema político, el parlamentarismo que lejos de preocuparse de los problemas y cambios sociales se dedicaba más a vivir una suerte de Belle Epoque criolla. La crisis del Centenario, la matanza de la Escuela de Santa María de Iquique, la huelga de la carne, el surgimiento del Partido Comunista y la Primera Guerra Mundial parecieron pasar sin pena ni gloria para la fronda que seguía mirándose entre sí y brindando en sus lindos palacetes de la calle Dieciocho.
 
Hasta que en 1920 irrumpe la candidatura presidencial de Arturo Alessandri Palma. El León de Tarapacá llegó con nuevas ideas y promesas de cambios sociales para su “querida chusma” las que sin embargo encontraron en el parlamento una piedra de tope monumental. No fue hasta que se hicieron sonar los sables y con  golpe militar de por medio (11 de septiembre de 1924)  que la elite se remeció de sus asientos y comprendió que ya no vivían en el Chile finisecular que los llevó al poder.
 
Tras el regreso de su exilio en Roma después el golpe, Alessandri convocó a representantes de todos los partidos políticos a través del decreto N° 1422 de 7 de abril de 1925  para formar la “Comisión Consultiva”, tras fracasar el intento por convocar a una Asamblea Constituyente. La Comisión, compuesta por 122 personas, se dividió en dos subcomisiones, una de las cuales, la llamada “de Reforma”, presentó una propuesta con dos variantes, las que fueron sometidas a plebiscito el 30 de agosto de 1925, proclamándose el 18 de septiembre del mismo año.
 
La Constitución de 1925, redactada en medio de una sociedad quebrada, una institucionalidad devastada y con golpe de estado de por medio, no entró en real vigencia sino hasta 1932, cuando Arturo Alessandri asumió por segunda vez la presidencia tras el agitado período entre 1925 y 1932. De corte presidencialista, pretendió devolverle al primer mandatario el rol de poder Ejecutivo que el Congreso le obstaculizó durante el parlamentarismo. 
 
Esta constitución también tuvo varias reformas, ampliando cada vez más el concepto de ciudadano, esta vez a mujeres, las que votaron por primera vez en elecciones presidenciales en 1952, a no videntes (1969) y analfabetos (1972). Sin embargo y como ya sabemos, la Constitución de 1925 entró en receso el 11 de septiembre de 1973.
 
La Junta Militar que asumió, con Augusto Pinochet a la cabeza, se autodenominó con un rol “refundacional y de restauración de la chilenidad”, por lo que era necesario borrar con gran parte del pasado, seleccionar aquellos aspectos que les servían e iniciar su programa que más bien fue desarrollándose en la marcha.
 
El 24 de septiembre de 1973 se llamó a redactar un anteproyecto constitucional a una comisión que poco avanzó dado que la misma Junta no tenía claridad suficiente respecto a metas y prioridades. En 1975, se cambió de ruta y se decidió redactar las “Actas Constitucionales”, las que cada una en sí misma sería un capítulo, por lo que la compilación de todas ellas daría una eventual nueva carta fundamental. Sin embargo, el 9 de julio de 1977 en “El día de la Juventud” más conocido como “Chacarillas”, se explicitó los planes de la Junta en materia constitucional donde se debía velar por una “democracia que sea autoritaria, protegida”. Chacarillas puso plazos y objetivos. Era necesario hacer una constitución pero, ¿cómo hacerla sin parlamento, sin partidos políticos, sin presidente y en medio de una dictadura militar? Fácil. Entre cuatro paredes.
 
Tras 57 sesiones el Consejo de Estado elaboró una propuesta constitucional. No entraremos en las disputas internas, baste decir que las ideas de Jaime Guzmán prevalecieron por sobre otras. Con un sistema económico neoliberal recientemente implantado, una institucionalidad tecnocratizada y ciudadanos replegados en sus casas con toque de queda y constante represión por parte de organismos de inteligencia, es difícil, por no decir imposible, sostener que el marco político en el cual nace esta Constitución era la democracia.
 
El 11 de septiembre de 1980 se sometió a plebiscito esta Constitución. Sin padrón electoral y con un Estado capaz de controlar todo mecanismo de información, fue aprobada, entrando en vigencia, pasando el general Augusto Pinochet Ugarte a tener el cargo de Presidente de la República hasta 1988, donde un nuevo plebiscito definiría su continuidad en el cargo. Pero eso, mis estimados y estimadas, es harina de otro costal.
 
Como hemos visto ninguna de las tres constituciones que han regido Chile por 178 años ha nacido de la voluntad popular.  Han sido fruto de coyunturas marcadas por la guerra, la crisis política y la dictadura. Ninguna ha sido legitimada en procesos universales, abiertos e informados. Ninguna recoge las opiniones de los ciudadanos sino la del grupo dirigente, elite, fronda, aristocracia, clase alta, póngale el nombre que quiera, pero sabemos, sí lo sabemos, que son los mismos.
 
Hoy estamos en una coyuntura histórica crucial. Tenemos la oportunidad, los medios y la convicción que es posible de una buena vez construir entre todas y todos un país más justo y equitativo. Las demandas  sociales que por estos días hacen estudiantes, trabajadores, ambientalistas, ciudadanos de a pie, chocan con la Constitución, un marco jurídico que ya no responde a la realidad del Chile actual. Una constitución que no nos representa, que no es legítima y que ya no aguanta otro parche más. 
 
Por eso, si como yo demandas una nueva Constitución pon tu firma en esta carta, aporta con tus ideas y ven con nosotros a empujar el carro de la historia. 
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21 junio 2011

DEBATE CIUDADANO Asamblea Constituyente, Universidad de Chile

miércoles, 22 de junio · 18:00 - 21:00
Salón de Honor, Casa Central Universidad de Chile, Metro Universidad de Chile.


Expositores:

  • Juan Pablo Orrego, Consejo de Defensa de la Patagonia
  • Gustavo Ruz, Coordinador Comité de Iniciativa por una Asamblea Constituyente
  • Matías Sagredo, Fundador Red de Estudiantes de Chile por la Asamblea Constituyente
  • Lucía Sepúlveda, periodista caso Hidroaysén
Recuerda que estamos en toma por lo que debes traer a mano tu carné de identidad.


Debate Ciudadano en la Casa Central de la Universidad de Chile.

La toma de la Casa Central de la Universidad de Chile invita a los estudiantes, académicos y organizaciones sociales de santiago, a participar en un debate acerca de la resistencia ciudadana y la construcción de una mayoría social por una nueva Constitución, que tendrá lugar el miércoles 22 de julio a las 18,00 hrs. en el Salón de Honor de la Universidad de Chile, Alameda 1058, Santiago centro.

Introducirán el debate: Juan Pablo Orrego, sobre Hidroaysen y la matriz energética chilena; Lucia Sepúlveda, sobre el convenio UPOV91 y el monopolio de los transgénicos, Matías Sagredo, acerca de las demandas estudiantiles y la institucionalidad actual, y Gustavo Ruz , sobre una asamblea constituyente como expresión de la Soberanía Popular.


Informativo sobre Constitución, educación y Asamblea Constituyente


La Red de Estudiantes de Chile por una Asamblea Constituyente (RedesChile) dio a conocer el siguiente informativo, destinado especialmente a los estudiantes secundarios que se encuentran movilizados por la educación pública, lo que, además de paralizaciones, tomas de establecimientos y marchas callejeras, contempla jornadas de reflexión y educación cívica.

Para entender cómo lograr la estatización de la educación y cómo realizar cualquier cambio profundo en relación con este derecho es necesario estar informado de dónde proviene el sistema actual y la forma real de cambiarlo.


Entre 1979 y 1990 (dictadura militar) se creó el sistema educativo actual y se impuso mediante decretos ley, sin aprobación ciudadana. Todas las falencias e injusticias presentes provienen de estas políticas:

1º Decretos Ley 3.063, 13.063, 3.473, 3.476 y 3.477 de 1979 y 1980; se implementa todo un sistema de traspaso a las municipalidades de los establecimientos de enseñanza básica y media que administraba el ministerio de educación (Estado). Esto genera la precarización y abandono de los colegios hasta llegar al punto de cerrar muchos de ellos hoy en día.
2º Decreto Supremo, 5 de junio de 1980; se fija nuevos objetivos, planes y programas a la educación general básica (fin a la educación cívica).

3º Decreto Ley 3.476 de 1980, nueva ley de subvenciones a la enseñanza privada, que mejora los montos (más dinero). La idea es estimular el proceso de privatización de la enseñanza, abandonar los liceos públicos para traspasar más dinero a colegios privados.

4º CONSTITUCION POLITICA (Decreto Ley 3.464), 21 de octubre de 1980; establece la responsabilidad de los padres de educar a sus hijos, desligándose el Estado de su responsabilidad educativa (artículo 19 N° 10) y establece la libertad de enseñanza (artículo 19 N° 11), que permite y fomenta el lucro con la educación y los recursos públicos. Publicado en el Diario Oficial de fecha 24 de octubre de 1980.
5º Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE), 10 de marzo de 1990; última ley decretada por la dictadura militar. Reafirma la libertad de enseñanza (lucro) y dice cómo funcionará la educación pública en Chile. Esta ley está sometida a la Constitución.
6º Ley General de Educación, 2008. Sigue manteniendo la libertad de enseñanza (lucro) y la desligación del Estado en la educación. Sólo es protector de este derecho y no garante y asegurador. También obedece a la Constitución y no puede ser cambiada sino mediante una reforma constitucional vía Asamblea Constituyente.
La ASAMBLEA CONSTITUYENTE permite que todos los ciudadanos participen de la redacción de una nueva Constitución.

Permite asegurar en ella los derechos que crean convenientes:
-Educación estatal gratis hasta la universidad.

-Estatización educación básica y media.
-Inviolabilidad de los establecimientos educacionales por las fuerzas policiales.
-Participación estudiantil en las políticas educativas del país.
-Garantizar calidad educativa e integral, infraestructura de calidad y bien mantenida.
-Cualquier otro derecho: salud, transporte público, protección de la naturaleza.

Los estudiantes tenemos derecho de exigir y participar de una Asamblea Nacional Constituyente. Para lograrla hay que exigir un plebiscito en el cual el pueblo chileno decida si quiere seguir con la Constitución actual o bien cambiarla mediante una Asamblea Constituyente.

La Constitución obliga a que toda demanda ciudadana pase por este proceso. La demanda de estatización de la educación pasará por lo mismo si no se exige Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución.
Si sólo se exige cambio de la Constitución sin Asamblea Constituyente, ese cambio pasará por los mismos filtros antes mencionados hasta convertirse en una Constitución igual o peor a la anterior.
Todo esto hace imposible que se pueda redactar una nueva Constitución si no es mediante una Asamblea Constituyente elegida por la ciudadanía. Y la única manera de que se realice una Asamblea Constituyente es asumirla como demanda estudiantil y ciudadana.

Es necesario incluir la ASAMBLEA CONSTITUYENTE en las demandas, ya que no hacerlo significaría no lograr la estatización de la educación ni el cambio del artículo 19 N.os 10 y 11”.

Fuente: Red de Estudiantes de Chile por una Asamblea Constituyente.
redeschile.ac@gmail.com

17 junio 2011

Manifestaciones en Chile




Columna Internacional de Pedro Brieger. Contra la privatización de la Educación, las protestas estudiantiles en Chile se intensifican, ya van más de 140 establecimientos tomados entre, liceos secundarios y sedes universitarias a lo largo del país. El modelo privatizador de la educación chilena instalado en la dictadura de Pinochet se encuentra en jaque. Emitido por Visión Siete, noticiero de la TV Pública argentina, el jueves 16 de junio de 2011. http://www.tvpublica.com.ar 



28 abril 2011

ANEF VOTA: Asamblea Constituyente.



VOTO APROBADO EN LA  XIV ASAMBLEA NACIONAL DE LA ANEF
(ASOCIACION NACIONAL DE EMPLEADOS FISCALES DE CHILE), DEMANDA LA CONVOCATORIA A UNA ASAMBLEA CONSTITUYENTE QUE REDACTE UNA NUEVA CONSTITUCION.
(11 al 13 de abril del 2011)
CONSIDERANDO:
1º      Que el Estado representa a la Sociedad organizada;

2º      Que el Estado, a través de su institucionalidad, persigue los altos propósitos de la Nación y de satisfacer las legítimas aspiraciones y necesidades básicas de las personas;

3º      Que esta institucionalidad debe velar por el bien común y propender a que la acción de Gobierno atienda preferentemente a los sectores más postergados de la Sociedad;

4º      Que el sistema imperante neo-liberal de mercado, heredado, tiene el germen de la desigualdad y que amplía las brechas sociales y económicas, entre aquellos que detentan el poder económico respecto a la clase trabajadora que con su esfuerzo da sustento al crecimiento;

5º      Que al Estado se le ha ido reduciendo en su rol de promotor del desarrollo, limitándolo a tener un papel subsidiario sin una visión estratégica de futuro;

6º      Que los funcionarios del Estado y de sus entidades vinculadas tienen el doble rol de ser agentes del Estado como garantes de que se cumplen los fines anteriores, como, a su vez, son fuerza de trabajo que entrega sus conocimientos y experiencia al quehacer de la institucionalidad;

7º      Que el Estado hoy participa en menos del 20% del Producto Interno Bruto (PIB), con menos de la mitad de los recursos que en épocas pasadas contó.  El capital social de todos los chilenos ha sido atesorado por los grupos económicos chilenos y extranjeros que hoy usufructúan del esfuerzo productivo de todos los connacionales;

8º      Que nuestra economía depende fundamentalmente de la exportación y explotación de recursos primarios (cobre, forestal, pesca, etc.) afectando gravemente los recursos no renovables y el medio ambiente, no avanzando en tener una mayor valor agregado y manufactura que es propio de los países más desarrollados;

9º      Que el país crece pero el fruto de ese crecimiento tiene una de las peores distribuciones del ingreso, manteniéndose niveles éticamente censurables de pobreza y marginalidad y con enormes deudas sociales en Educación, Salud, Previsión, Vivienda, entre otras;

10º    Que la ANEF -que representa a la mayoría de los funcionarios organizados del Estado- está llamada a representar ante el país estos enormes problemas y plantear como suyos algunos desafíos que apunten a tener una Sociedad más  justa e integrada.

VOTO:

Habida consideración de lo anterior se propone el siguiente Voto a la Asamblea para que levante temas relevantes que orienten y den una perspectiva de que la ANEF está en los grades temas – país:
Primero: Apoyar decididamente al conjunto de las organizaciones sociales intermedias, del más amplio espectro, en requerir una Asamblea Constituyente para llegar a tener una Constitución más democrática que contemple una multiplicidad de derechos, hoy no consagrados, ya que la actual es ilegítima y sólo tiene el carácter de garantista del derecho a la propiedad;

Segundo: Recuperar el dominio soberano del Cobre a través de declararlo como sustancia “No Concesible”, ya que el mal llamado “royalty” es irrisorio y no paga la materia prima que es un recurso no renovable.   Con ello se puede allegar ingentes recursos para atender las enormes carencias que se tienen;
Tercero: Nacionalizar el agua un recurso vital para la vida humana y en la producción de alimentos, recurso cada vez más escaso, producto del cambio climático, hoy con alta concentración en su propiedad, entregado a la especulación del mercado y a quienes tienen la capacidad económica de lucrar con los recursos hídricos, y

Cuarto: Requerir una Reforma Tributaria profunda, ya que el actual sistema no grava a las fuentes de riqueza, sino que a las personas por su consumo, teniendo un carácter altamente regresivo y que no aporta recursos para tener un Estado más activo gestor de grandes iniciativas.

Presentado por Atilio Barrios Miranda, Presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios de la Comisión Nacional de Riego (CNR)

10 abril 2011

NUESTRO HOMENAJE A GRACIELA ALVAREZ ROJAS, Abogada de DD.HH.

NUESTRO HOMENAJE A GRACIELA ALVAREZ ROJAS, Abogada de DD.HH. (Q.E.P.D.)  


El fallecimiento de la abogada Graciela Álvarez Rojas  conmueve, en lo más profundo, a todos los ciudadanos que, como ella, tenemos un firme compromiso en la lucha por establecer en Chile una Asamblea Constituyente que redacte una nueva constitución, genuinamente democrática y representativa de la voluntad soberana del pueblo chileno.
Como presidenta de la rama chilena de la Asociación Americana de Juristas, Graciela Álvarez Rojas apoyó con entusiasmo el Movimiento por una Asamblea Constituyente y realizó una incansable labor pedagógica entre las organizaciones sociales, aportando su vasta experiencia y profundos conocimientos jurídicos y políticos.
Las luchas reivindicativas de los trabajadores, de las agrupaciones de derechos humanos, de los movimientos ambientales, de los pueblos originarios y, en general, de las fuerzas democráticas de Chile y Americalatina, tuvieron siempre y hasta el último suspiro de su vida, el compromiso solidario y consecuente de Graciela Álvarez Rojas, cuyo ejemplo y enseñanzas pasarán a enriquecer el acervo político y cultural de los pueblos de chile.
Sus restos son velados en el Centro Cultural de Michoacan, Lynch Norte 164, La Reina, donde recibirán el homenaje de la ciudadanía este miércoles 6 de abril a las 13,30 hrs.

** su sepultación se efectuará en el cementerio parque del recuerdo, donde sus restos serán cremados.
Por El Comité de Iniciativa por una Asamblea Constituyente
JUAN GUZMAN TAPIA - ROBERTO GARRETON MERINO - GUSTAVO RUZ ZAÑARTU
SANTIAGO, abril 5 de 2011

28 marzo 2011

Socialistas presentaran voto para nueva constitución.


Socialistas presentaran voto para nueva constitución.

• En los congresos comunales de mañana un grupo de jóvenes socialistas buscaran que se apruebe un voto en las comunas de Coquimbo, El Bosque, Melipilla, Pedro Aguirre Cerda, Lo Espejo, Calle Larga, y Ovalle, para que llegue al congreso de mayo.


• El voto busca no solo “apoyar” una nueva constitución, sino que además, que el congreso del PS “mandate” a los parlamentarios para que propongan una asamblea constituyente. 


• Los dirigentes Socialistas Daniel Melo (vice Pdte del PS) y Daniel Manouchehri (comité central) convocaron a los militantes a sumarse, tomar el voto y presentarlo en sus comunas. 



El día de mañana sábado el partido socialista desarrollara una gran parte de sus congresos comunales, los cuales elegirán a los delegados y llevaran los votos políticos para el congreso del 9 de Mayo que reunirá a los representantes de todo chile. 

En ese marco, es que un grupo de dirigentes socialistas encabezados por el vicepresidente del PS Daniel Melo(31 años) y el miembro del comité central Daniel Manouchehri (26 años), presentaran un voto político en diversas comunas, buscando que se apruebe para que llegue con el respaldo de las bases al congreso del mayo. 

El voto en cuestión no solo busca que el partido se “declare partidario”, sino que busca dar un paso definitivo e iniciar concretamente un camino para generar una nueva constitución en Chile. Para eso, el voto contempla “mandatar” a los parlamentarios, esto es, de una manera imperativa, que estos presenten un proyecto en esta línea, convocando a una asamblea constituyente. Esto sin duda provocara un fuerte debate dentro de la colectividad, y posiblemente la oposición de muchos de sus miembros. 

Los dirigentes del PS indicaron que han recibido el respaldo de muchos militantes, tanto de dirigentes como de base. 

Así mismo, dejaron en claro que esta propuesta no es de ningún sector en particular, y que recoge el sentir de muchos militantes, por lo cual invitaron a todos a sentirse con el pleno derecho a tomar el voto político y presentarlo en sus comunas. 

Sin duda, esto dará que hablar en el próximo congreso del PS. 




Voto político


Considerando:

1) Que reconocemos los significativos avances en materia de igualdades y libertades alcanzados durante los gobiernos de la Concertación.

2) Que estos avances sociales fueron los mayores posibles dentro de un sistema político y económico injusto, cuya base fundamental es la Constitución Política de 1980, que no es reflejo de ninguna construcción democrática, sino por el contrario, es fruto y expresión de un régimen dictatorial y autoritario representante de una minoría del país.

3) Que los parlamentarios del Partido Socialista, al cual eligieron libremente afiliarse, son mandatarios del Partido, y su deber es plasmar las políticas que fruto de la democracia congresal, emanen de éste.

4) Que generar un nuevo sistema político y económico para Chile es un imperativo ético para los socialistas, y que ésta tarea, no estará exenta de complejidades y obstáculos propios del sistema imperante, y que este será un proceso de largo aliento, pero que por lo mismo, en algún momento debemos empezar.

Proponemos el siguiente voto:

1. Que el Congreso del Partido socialista de chile, en el marco de sus atribuciones, mandate a los parlamentarios socialistas, para que propongan, mediante los mecanismos legales necesarios, la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que tenga como fin elaborar una nueva Constitución Política para nuestro país.


2. Será deber del Partido Socialista, a través, de sus órganos regulares, el que tendrá la responsabilidad de llevar a cabo todos los esfuerzos necesarios para implementar los diálogos y acciones con el conjunto de las fuerzas políticas y sociales para conformar una mayoría nacional que respalde dicha convocatoria.
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25 marzo 2011

Asamblea de Izquierda el sábado 26 de marzo UNIDOS PARA CREAR LA ALTERNATIVA AL MODELO

Después de un año de silencio, este 26 de marzo las fuerzas de izquierda de Chile llevarán a cabo la Asamblea de Izquierda. Su propósito es pensar, desarrollar y concretar una alternativa verdadera al modelo neoliberal que impera en Chile.

Con el fin de desarrollar un programa de trabajo para hacer una firme y coordinada oposición al sistema político-económico, oposición que nadie está haciendo en la actualidad, el Partido de Izquierda (PAIZ) y las agrupaciones sociales BRISA, MAP, MPST, Red Ecológica y G80 se reunirán este sábado 26 en la Asamblea de Izquierda, la primera que se realiza después del 11 de marzo de 2010.
 
Esta Asamblea es un paso más en el trabajo mancomunado que hace un poco más de un año vienen realizando estas organizaciones en pos de la unidad de la Izquierda. Dicho trabajo vio su primer logro en la conmemoración del Día de la Dignidad Nacional con un lleno total en el Teatro Cariola.


2011-03-24
Asamblea de Izquierda en la Región Metropolitana
Leer más

2011-03-23
"Conversando Codo a Codode la Asamblea de Izquierda

Ver aquí
Salvador Muñoz, presidente del Partido de Izquierda (PAIZ), señala que la Asamblea de Izquierda significa “Un paso importante en el camino de brindarle una alternativa política nítida al pueblo de Chile que hoy no ve representado sus intereses en ningún sector político. Nuestros principales esfuerzos se centran en reencontrar a la Izquierda con las organizaciones sociales y la sociedad civil, y dotarnos -como fuerza política- de todos los instrumentos que nos permitan disputar no sólo el poder político, sino también la hegemonía".

Algunos de los temas donde la Asamblea entregará posiciones claras al país son: Una nueva Constitución para refundar la República; establecer un sistema democrático participativo; una profunda reforma al sistema económico; la integración con los países de la región; la protección de los recursos naturales; la renacionalización del cobre y demás recursos minerales.

“Hemos llegado al convencimiento de que debemos unirnos como Izquierda. Pensamos que si lanzamos una propuesta para hacernos cargo del país, debemos asumir con urgencia la tarea de tener un proyecto propio, asumir que debemos construir un proyecto país propio, sin pedir permiso a nadie. Existe el espacio necesario para que la Izquierda lo desarrolle”, recalca José Miguel Carrera, representante de la Brigada Salvador Allende (BRISA)

En el programa “Codo a codo” de G80tv, Patricio Cid, vocero del Movimiento Asamblea del Pueblo (MAP), añadió que en tan solo un año de trabajo conjunto, estas agrupaciones han logrado construir altas dosis de confianzas mutuas, algo que no se había producido en experiencias similares anteriroes. Eso, indica, garantiza la concresión de un proyecto de más largo aliento, que no que quedará abandonado a mitad de camino.

La Asamblea de Izquierda apunta a establecer los pilares políticos y sociales para que en terreno se inicien labores directas con la comunidad, una ciudadanía que se ha visto cooptada en estos últimos 20 años por quienes se reparten el poder.

La convocatoria al evento manifiesta que nadie en la izquierda sobra, que la tarea de construir una oposición al modelo requiere crecer, y que sólo con un proyecto de izquierda propio y claro se podrá crear la alternativa política a la Concertación y la Coalición por el Cambio que Chile tanto necesia hoy. Explicita, por eso, que esta Asamblea de Izquierda no es la culminación de un proceso, sino el punto de partida de una nueva etapa en la estructuración de fuerzas políticas en Chile

Escrito por Equipo Mediapinta
www.mediapinta.cl

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Comunicaciones G80 / www.mediapinta.cl

21 enero 2011

Primer Diálogo Ciudadano por la Asamblea Constituyente.

 Nos envían este mensaje de la Red por una Asamblea Constituyente

Estimados y Estimadas:
La Constitución es la máxima expresión que norma el accionar completo de una República, y como tal, es
el designio soberano del Pueblo participar en el proceso de construcción de ella. Lamentablemente en Chile,
desde el año 80 hemos estado bajo una Constitución hecha en Dictadura, con un plebiscito viciado y por razones obvias nada democrático.
Aun con las múltiples reformas que se han hecho en los últimos 20 años, la Constitución Política de la República de Chile, mantiene los vicios del autoritarismo, imponiendo deberes, amparando un sistema económico que impide al Estado ser parte activa en el mercado, que entrega facultades inherente al bien público a privados, que no protegeel medioambiente, y un largo etcétera de vicios a los que aun, 30 años después, aun nos encontramos atados.
Por estas razones hemos decidido impulsar el que hemos denominado Primer Diálogo Ciudadano por la Asamblea Constituyente instancia en la cual los Ciudadanos Comunes y Corrientes discutiremos de la importancia y la necesidad de una Nueva Constitución, que se construya con la participación de todas y todos los Chilenos por medio de una Asamblea Constituyente.
El Primer Diálogo Ciudadano por la Asamblea Constituyente se llevará a cabo este Sábado 22 de Enero a las 14 horas en la sede de la CONFEMIN (Confederación Minera) ubicada en  Principe de Gales #88, Santiago Centro (Entre Amunategui  y San Martin, Metro Moneda)
Esperamos contar con su presencia, y participación en este diálogo abierto y democrático de los Ciudadanos Comunes y Corrientes por la Asamblea Constituyente.

20 enero 2011

Primer Plebescito en la Historia

La madre de todas las Constituciones 

La partida de los plebeyos de la ciudad de Roma en 287 a.C., se convirtió en un hito en la historia constitucional europea, que dio paso a la introducción del “Plebis scitum”, conocida como referendo.


Más de doscientos años llevaban ya los enfrentamientos por la igualdad de derechos en Roma entre los nobles patricios y los no nobles, los plebeyos. En 450 a.C. fue publicada la Ley de las XII Tablas, primero sobre doce tablas de madera y posteriormente en doce planchas de bronce, que fueron exhibidas en el foro romano.

Fue el primer código de la Antiguedad que regulaba la convivencia del pueblo romano, protegiendo a la población de la arbitrariedad de los funcionarios públicos. Desde el año 421 a.C. los plebeyos podían aspirar al cargo público más bajo en Roma, el de cuestor. Luego pudieron acceder a los cargos más bajos del ejército. En 366 a.C., un plebeyo fue nombrado incluso dictador, el puesto más alto en Roma, si bien temporal. Todo parecía indicar que se había alcanzado un equilibrio de intereses entre ambos grupos.
                                                                           Forum RomanumBildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift:  Forum Romanum

Lucha centenaria por la igualdad de derechos

Pero las apariencias engañaban. Eso quedó claro en el verano de 287 a.C., cuando los patricios intentaron, con la presentación de una nueva disposición militar, cambiar las cosas a su favor. No se sabe con certeza cuál fue el motivo, tal vez tras el difícil triunfo contra los samnitas (que poblaban la región en el sur de los Montes Apeninos), fue como los derechos de los plebeyos fueron retirados y confirmados los de los patricios. Al publicarse aquella diposición, se desató una fuerte protesta entre los plebeyos.



En cuanto se dio a conocer el proyecto de ley, los plebeyos acordaron abandonar la ciudad amenazando con paralizar la actividad económica. Esta partida del pueblo pasó a los anales de la historia romana bajo el término de “secesión plebeya”, que podría comparse con una especie de huelga general. La ciudad quedó desierta, no había nadie dispuesto a realizar las tareas cotidianas en Roma. Los furiosos plebeyos se reunieron en el cerro Gianicolo, que ahora se encuentra en el barrio romano de Trastevere, que se extiende sobre el lado derecho de la ribera del Tíber hasta el Vaticano. Ahí designaron a Quinto Hortensio Hórtalo (320 a.C.) como dictador y acordaron que formularían un proyecto alternativo a la constitución militar patricia, que llevaría el nombre de Quinto Hortensio.
                                                                              

Esta “Lex Hortensia” estableció que las resoluciones de los plebeyos (plebiscitos) tendrían rango de ley, no sólo para ellos, sino para todo el pueblo romano, sin la aprobación previa del Senado. Cuando los mensajeros de los plebeyos se presentaron ante los patricios para presentarles el proyecto de ley, con la advertencia de que volverían a la ciudad una vez que dicha ley entrara en vigor, la decisión estaba prácticamente tomada. Para evitar daños económicos a Roma, los patricios dieron su aprobación.

                                                                                   El antiguo puente Milvio en Roma, adornado con candados colgantes, colocados ahí por enamorados en señal de amor eterno.  Bildunterschrift: Großansicht des Bildes mit der Bildunterschrift:  El antiguo puente Milvio enbiscito Roma, adornado con candados colgantes, colocados ahí por enamorados en señal de amor eterno.
Instrumento de participación popular

“Plebis scitum” se llamó el nuevo principio legal que los plebeyos añadieron al derecho romano. Esta “resolución de la ciudadanía” es el modelo de todos los plebiscitos, también conocido como referéndos, los instrumentos más importantes para la participación directa del pueblo en las decisiones políticas, que están anclados en las democracias europeas. Con la imposición del “plebis scitum”, concluyeron las llamadas “luchas entre estamentos” en Roma, lo que dio paso al florecimiento de la ciudad.

Autor: Matthias von Hellfeld/ EU
Editor: Pablo Kummetz
DW-WORLD.DE

18 diciembre 2010

El crimen social de las cárceles va más lejos que el incendio


El crimen social de las cárceles va más lejos que el incendio en que perecieron 81 presos hace unos días: hay un diseño y una realidad permisiva de injusticias, de mentalidades represivas y trogloditas que rigen al país en forma brutal: Esa mentalidad se mantienen en la ley porque la Constitución misma es brutal, injusta, anti-democrática.

Los abusos, maltratos, torturas, humillaciones y el negarse a educar, rehabilitar y participar en un proceso de justicia ya ha sido mencionado y Chile, internacionalmente tiene una reputación pésima. La Fiscal Mónica Maldonado entrevistada en el Informe 2010 de DDHH’s indica: ( www.anuariocdh.uchile.cl )   “Mi diagnóstico general sobre el sistema penitenciario chileno es que vive una crisis de magnitud muy profunda expresada en diversos aspectos, que es menester superar prontamente por la gravedad que encierra. (…) Esta crisis se manifiesta, por ejemplo, en el hacinamiento carcelario, el régimen penitenciario al cual son sometidas las personas privadas de libertad, el desconocimiento de la dignidad de las personas, la violencia a las que se ven sometidas por parte de otros internos y también por la forma que se aplican las sanciones disciplinarias” Ya antes había insistido en las irregularidades de los procesos judiciales a los que han sido sometidos y a la ausencia de programas de rehabilitación. Es decir, fue reconocido hace tiempo, pero los excluidos de este país no cuentan…

Las causas para que esto suceda y continúe sucediendo son varias:

1. Falta de una Constitución Democrática, Justa y Participativa: con  equidad, justicia, libertad y educación para todos como derecho básico del estado: no del tipo elitista actual. Por 20 años, en todo tipo de colusiones y arreglos de los poderosos los gobiernos han “pateado la pelota hacia delante” en forma vergonzosa.

2. Firmar el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes (ver en http://derechoshumanosyjusticiaparatodos.blogspot.com/ ) sin implementarlo es parte de que se sigan violando los DDHH’s humanos más simples. Simplemente se entrena (y no se educa) en castigar y no en rehabilitar, mucho menos en respetar para mejorar. Esto va contra el Convención contra la Tortura y lo ha denunciado la Comisión Ética contra la Tortura en su informe 2010 ( http://contralatortura.cl ) pero las respuestas de los responsables de Carabineros, ministro del interior y su subsecretario en el gobierno anterior, defendieron que fuera así…Recordemos que en los días siguientes del terremoto el Ministro de Justicia, en TVN indicó que se había hecho prevalecer la ley durante el terremoto (y no preservar la vida, cuando en Chile no existe la pena de muerte). Sin embargo algunos creen que la pena de muerte la pueden ejercer impunemente. 12 personas fueron muertas con la ley de fuga durante el terremoto. El ministro al mencionarlo parecía orgulloso. Cero autocrítica.

3. Los derechos fundamentales de las personas no son respetados. Los muertos de San Miguel lo confirman. Los presos políticos mapuche – a los que he visitado varias veces este años- son encerrados de 4 pm a 9 am en lugares donde muchas veces no tienen acceso ni a un toilet! y en celdas que tienen 4 personas mismas que no se pueden parar por el hacinamiento: 4 personas en un espacio de 6 metros cuadrados (Angol) o en Temuco donde 8 presos “comparten” un “cuarto” de 9 metros cuadrados (“camarotes de 4 por lado!) y junto a otros “cuartos” hacen un total de 56 presos… para un toilet de pésima calidad. Valga saber que en la misma cárcel hay “presos en jaula de oro”: tienen TV, radio, comidas especiales, visitas libres, todo: están por ser criminales de lesa humanidad y son los pocos que han sido detenidos. El sistema se compromete con estos presos de oro: los trata como si le diera vergüenza tenerlos presos. ¿Pero al individuo normal, común? Cárceles de este tipo son inmorales, inhumanas: allí los presos sufren tortura por el simple hecho de estar en esos lugares. Los cuerpos de DDHH’s coinciden en que son lugares donde la tortura, por la simple situación de inhumanidad,  de juicios injustos y abusos de todo tipo que impiden ser seres humanos, se da en forma diaria. No olvidemos que los presos Mapuche tienen en forma regular, cada año, si los sumamos y son alrededor de 50, de modo permanente), unos 50 años de prisión porque se los detiene sin juicios, se los “investiga” en forma secreta y luego se los juzga sin justicia. Una vez “liberados” –si se da el caso- los vuelven a meter en esos mismos lugares a recomenzar el ciclo de persecución política. Ahora piden para algunos más de 100 años sin aportar evidencia alguna y en forma vergonzante como lo han expresado los Observadores Internacionales a los juicios de Cañete en estas semanas. Hoy, la noticia indica que se sobreyó por un llamado “atentado al Fiscal Elgueta” que estaba basado en montajes del comienzo al fin.

4. Colusión del poder con el pasado represivo. La evidencia de que las cárceles son lugares de tortura para los presos políticos está tipificado por el hecho de que estos son presos acusados sin evidencias y con procesos injustos e inmorales, como los de Cañete hoy. El Presidente Piñera cuidadosamente ha evitado hablar con esos presos, los criminaliza, los demoniza y se pone por encima de todo un pueblo, manteniéndolos en esos lugares inhumanos y vergonzantes que son las cárceles. Luego promete en falso su nueva política de Juicios Justos. No tienen nada humanizante: sólo castigo, típico de mentalidades medievales totalitarias. Los encierran por 15 horas diarias… Y, además, estos son presos sin juicios, sin evidencias contra ellos. ¡Y pretendernos democráticos!
La delincuencia común se previene: pero eso se hace con equidad, justicia social y educación para todos. No con más presos ni cuerpos represivos. Tener récords mundiales de los mayores números de presos no debe enorgullecer a nadie, especialmente con estos desastres. Esconder los problemas –exasperante reacción de la “chilean way” no resuelve nada. La Fiscal Mónica Maldonado, confirma la ausencia de los procesos de humanización y rehabilitación que estaban ausentes. (TVN 24 horas: 13 12 2010 ) Esto fue posterior al incendio de San Miguel donde fallecen 81 detenidos, algunos con condenas por menos de dos meses.

Es importante que exista el derecho a tener derechos… No olvidemos que los DDHH’s son para todos y cada uno de los chilenos. Aquellos que no han tenido educación, los excluidos, o los “internos” eufemísticamente llamados, también tienen derechos y estos muertos son crímenes de muertes anunciadas. Sólo sobrepasados en la actitud mencionada de los presos muertos en febrero, luego del terremoto. Sumemos a los 20 muertos de Iquique en otro incendio hace 14 meses que “no fue identificado por los gendarmes”. El caso fue sobreseído.

Chile está enfermo de represión y de irresponsabilidad en el ejercicio de la Justicia.  Necesitamos un país con equidad y justicia.

José Venturelli, Pediatra
Vocero del Secretariado Europeo de la Comisión Ética Contra la Tortura  CECT-SE
http://derechoshumanosyjusticiaparatodos.blogspot.com/2010/12/el-crimen-social-de-las-carceles-va-mas.html